Richard Seguí a Aurora por la salida trasera de la tienda. Estaba confundido, sin saber qué más habría que decir. Su rostro estaba tenso por la preocupación. —Aurora, lo que sea, lo resolveremos juntos. La puerta se cerró detrás de nosotros y nos quedamos en el estacionamiento soleado. Llevé mi mano a su mejilla y acaricié su piel suave. —¿Pasó algo? Ella asintió, mirándome hacia arriba. —Sí, pasó algo —respiró profundamente llenando su pecho—. Richard, estoy embarazada. Me tomó un momento procesar sus palabras. —¿Embarazada? —repetí. —Sí. Debe haber pasado la primera vez que dormimos juntos. La miré atónito. —Pero… ¿cómo? Pensé que habías estado usando anticonceptivos todo este tiempo. —Sí, pero la pastilla no funciona si la vomitas toda —dijo ella. El recuerdo de su malestar

