P.O.V. Óscar. Tengo nuevamente a ese hombre frente a mí; su mirada pasa por su madre y seguido de mí; qué rápido me fulmina con la mirada y no solo él, también siento la pesada mirada de su acompañante. En fin, dejo de tomarle tanta atención a eso y es que no puedo creer que yo pude engendrar a ese tipo. Estoy seguro de que si él salió así es por culpa de su madre, ya que mis genes están perfectamente bien; mi familia desde años ha permanecido en una de las sangres más puras de España. Debo de haber elegido mejor, pero en fin escucharé lo que hablarán. *** Mi mujer le contó lo mismo que yo le dije y, al enterarse de que fui yo el culpable de intentar deshacerme de él, su mirada se vuelve a posar en mí, pero ahora es más oscura, que casi se podría decir que veo en sus ojos una llama

