- Margarita traerá las carpetas con el porcentaje que le correspondería a cada uno.
- ¿Y en qué momento lo hará?
- En un minuto.
- Si va a ser como el café que le encargué a nuestra llegada no va a ser tan pronto y le repito tengo otros compromisos que atender.
- Dije que en un minuto lo hará y por favor no me presione con eso de " tengo otros compromisos" " Otras empresas quieren que invirtamos en ellas" porque no pienso tolerarlo, si mi producto no fuese tan bueno creo que usted no estuviese aquí- Finalicé mi oración con mucha firmeza aunque por dentro temía haber metido la pata.
Se quedó mudo por unos instantes, levantó su ceja y hundió su cabeza en su Mobil.
- ¿Cómo te quedó el ojo? te dejé mudo- dije en mis pensamientos.
Salgo de la sala de juntas para buscar a Margarita y en eso recibo un mensaje de texto.
-¡ Eso! ponlo en su lugar.
- ¿Eh?- Quedé confundida al leerlo pero luego me di cuenta que era el nene del bar.
Puse mis ojos en blanco y seguí caminando para buscar esos porcentajes pero Margarita ya venía con ellos.
- ¿Son estos?
- Si jefa.
- Damelos y por favor date prisa con el café.
- Sip.
Entro y les reparto a cada uno una carpetita color azul con todas las proyecciones y porcentajes del producto.
- ¿¡Cómo que el 30 porciento!? ¡esto es una ridiculez!
- ¿No está contento con su parte? ¿Que propone entonces?
- Queremos el 50 porciento.
- ¡Pero usted está loco! ¿Cómo va a querer la mitad de las ganancias?
- Pues porque es lo justo.
- Considero que un 30 porciento es más que suficiente, además la idea, los estudios, y la materia prima están cubiertos por nosotros, ustedes solo invertirán en el marketing.
- A ver cómo va a vender su producto sin publicidad- replicó levantándose abruptamente de su silla. -
- ¿Que me está queriendo decir?
- ¡Que estamos fuera!- inclinó su rostro cerca al mío para que me quedara claro.
- Señores, nos vamos.- Estiró su mano para que el resto lo siguieran.
- Oye calma hermano- Intervino su hermano menor.- Si lo piensas bien es un buen negocio, ustedes solo invertirán en la publicidad, el 30 porciento no es una idea tan descabellada. Además, tu y yo sabemos que nos conviene.
- No he pedido tu opinión.
- ¿Entonces para que me quieres aquí? estoy seguro de que el resto piensa lo mismo que yo ¿O no? ... ¿Quien vota por qué nos quedemos con ese 30 porciento?
Hubo un silencio incómodo, hasta creí que se iban a retirar. Confieso que me asusté, y hasta me sentí culpable por ser tan idiota pero resultó que el hermanito fué de gran ayuda para mí.
- Bien 5 contra 1, eso significa que nos quedamos hermano- Le dió una palmada en la espalda como símbolo de victoria - además, creo que todos querrían seguir viendo esta hermosura de mujer.
- Si fuera por lo "hermosa" que es nuestra socia en estos momentos, yo no tendría nada que hacer aquí. Sin ofender señorita, por favor no se lo tome personal.
Quedé totalmente confundida con su comentario ¿acaso me estaba diciendo fea? ¿era eso? o... ¿que podría tener mujeres más bellas que yo? o ... ¿Que solo le interesan los negocios conmigo? ¡Ay no! no sé si ofenderme o dejarle pasar.
- ¿Continuamos señorita Joselyn?- Me preguntó algo irritado.
Yo asentí con la cabeza sin pronunciar palabra.
- Si ya estamos de acuerdo solo nos queda buscar la empresa que nos hará la publicidad,creo que yo podría encargarme de buscar las modelos para el comercial.
- ¿Y eso por qué no se lo deja a la empresa?
- Señorita, créame que soy muy meticuloso a la hora de invertir en un producto, confío más en mi instinto de encontrar a las mujeres con pieles de porcelana.
- Si lo piensas bien, no es necesario que tengan piel de " porcelana" deberíamos buscar mujeres con pieles imperfectas para así mostrar la eficacia del producto.
- Hasta en eso podría ser mejor que cualquier empresa, solo debo encontrar a la chica acné y esto será pan comido- dijo soltando una carcajada que podría escucharse a kilómetros.
- ¿Chica Acné?- todos murmuraban preguntándose entre si.
- ¿Quien es la chica acné?- le cuestioné haciéndome la tonta mientras que sentía un subidon de azúcar de esos que te ponen tan pálidos como una hoja.
- ¿Quien es la chica Acné- Le repetí la pregunta empuñando la carpetita color azul con mucha rabia.
- Ah no es nadie, solo una chica de mi escuela a la que apodaban así.
- ¿Ah sí? ¿tenía mucho acné?
- Era simplemente asquerosa, gracias a Dios su inteligencia le dió para inventarse este producto. Así podríamos mejorar en algo el paisaje de esta ciudad.
- ¿Asquerosa dijo?- Le cuestioné nuevamente pero está vez mi ojo pasaba por ese tic de temblar como loco.
- ¿Está usted bien? ¿acaso la conoce?
- ¿Yo? no... solo tengo curiosidad.
- Pues si, era asquerosa, tenía pus por todos lados y sus granos eran tan enormes que parecían piedras ¡Yuck!
- ¿Entonces era asquerosa simplemente por el hecho de padecer una enfermedad de la piel?
- Si.
- Señor... Romero ... creo que nuestra alianza ha Sido un error.
- ¿Y ahora que?- se mueve de la silla bastante irritado.
- No puede usar esas palabras tan despectivas con nuestros clientes, ellos harán que usted gane esos millones que tanto desea.
- Si, si, si como sea, ellos jamás lo sabrán.
- Muchas gracias por su intención pero nuestro trato queda anulado.
- ¿¡Pero de qué habla!? ya hemos firmado.
- Créame que me importa cinco si ya hemos firmado, no me importaría recibir una demanda por parte de ustedes mientras usted esté usando ese vocabulario en contra de mis clientes.
- ¿Pero a usted que le duele? si su piel es perfecta.
Error mi estimado, es muy imperfecta, pues yo soy la chica acné.- Dije para mis adentros ardiendo en cólera.
- A ver hermano, la Señorita tiene razón, no hay necesidad de maltratar a una dama con semejantes palabras, todas las mujeres son bellas.
- Tu callate- Le replicó con media boca para que no escucharamos.
- Usted está exagerando.
- En lo absoluto ¿Le gustaría que alguien lo llamara por algún apodo despectivo?
- ¡Ja! de mi no tendrían nada que decir.
Y tenía razón, ese imbécil no tenía defectos físicos, más bien era bello, como de revista.
- Bue... bueno, pero usted entiende mi punto.
- Ah no te creas, de chiquito se orinaba la cama casi hasta los 12 años. Creo que podríamos ponerle " meon" ¿no te parece divertido?- Intervino el nene del bar en forma juguetona.
- Estás aquí para aprender no para opinar ¡No te metas!
- Uy está bien, está bien, ya no te enojes.
- ¿Lo ve? ¿Le gustaría que todos los aquí presentes le llamaramos " El mea camas"
- ¡Esa está mejor Señorita! - Siguió interviniendo su hermano, mientras que los demás reían de forma discreta para no agravar la situación.
- Está bien, será usted la encargada de escoger las modelos, mi secretaria le hará saber mi agenda para cuadrar nuestro próximo encuentro, no siendo más nos retiramos.- Finalizó casi que con el rabo entre las piernas.
¡No puedo creer que le había ganado una batalla a este idiota! Nada podría darme más satisfacción que ver su cara de vergüenza y de perdedor.
- Hasta la próxima junta señores.- Me despedí y recogí las carpetas que ya habían firmado, no puedo negar que sin su hermanito no pude haber conseguido esta pequeña victoria.
- Tendré que premiarlo de alguna manera.