Verónica: —¡Señorita, Verónica! —Me llama de repente uno de los hombres contratados para el banquete. —Si esa soy yo. —Venga conmigo, su amigo Jeremy está tirado hace varias horas en el jardín. —¡Qué! —Busqué a Noah con la mirada y no parecía saber nada, porque se le veía muy feliz bailando con Allie. Me detuve a pensar si avisarle, pero al final lo descarté. No podía indisponerlos ahora. Por último, observé al hombre atractivo del bar y suspiré resignada. —Bien señorita, será más tarde —dije palmeando mi zona sensible. El hombre del banquete me observó divertido. —No me haga caso, más bien llévame con Jeremy. El hombre asintió. —Si por aquí. Verá, ha estado maldiciendo mucho y ha asustado a muchas mujeres, así que es mejor llevarlo hacia una de las habitaciones, así todo se calma
Download by scanning the QR code to get countless free stories and daily updated books


