No quiero ser su amante

2150 Words

Alondra sabía que detrás de aquella confesión, tan superficial en apariencia, se escondía algo mucho más profundo. Lo sintió en el temblor sutil de su pecho, en la forma en que sus dedos se crispaban contra la tela del cobertor de la cama de Iramil. Un presentimiento le subía por la garganta como una ola espesa, cargada de miedo, ansiedad y algo que no quería nombrar. Se puso nerviosa, como si su cuerpo anticipara el terremoto que estaba por desatarse. —Amor… voy afuera a preparar café para nosotros y un plato de frutas para ti —le dijo a Iramil con una sonrisa que intentó ser tranquila, aunque la voz le tembló apenas. No esperó respuesta. Se levantó con una rapidez contenida, casi calculada, como si temiera que si se quedaba un segundo más allí, se derrumbaría. Pasó por delante de Antón

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD