Capítulo 48

1908 Words

El domingo siguiente se juntaron los López con los Montenegro en casa de los últimos. Los padres de Patricio eran gente muy sencilla pese al dinero que se notaba que tenían. Patricio, en cuanto llegó su novia, le entregó un chocolate en forma de flor, dentro de una hermosa cajita. ―Gracias ―dijo ella, avergonzada, con sus mejillas enrojecidas. ―Te amo ―respondió él y le dio un suave beso. Después de las presentaciones y los saludos respectivos, Fernando, el dueño de casa, se acercó a Clara. ―Siento no haberte conocido antes. ¿Cómo se ha portado mi hijo? ―le preguntó con simpatía. ―Bien, bien, ha sido muy bueno conmigo. ―Ah, qué bueno, cualquier cosa, me avisas para ponerlo en regla. ―No, se ha portado un siete. ―Me alegro mucho de que te haya conocido, te ves una buena chic

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD