Mentalmente me encontraba en baja, una baja muy grande, no solo por lo que había pasado con mi hermana sino por tener que venir a la empresa para dejar las cosas en orden, porque tuvo que venir mi padre a ayudarme. No es que yo pidiera ayuda, pero hablamos de Nathan, el traumado, asique mi familia decidió implementar un plan de contención antipsicótico o antiestrés o quizás antidepresivo. Claramente ellos sabían que mi psiquis en una cuerda floja que por el más mínimo golpe o tensión colapsa y termina en el suelo como el sticker del teléfono, ese hombrecito blanco acostado arriba de un mar de llanto, claramente son el sujeto blanco. Ese concepto tenía mi familia de mí, un concepto débil y poco agraciado si vamos a ser sinceros, no digo que los hombres no lloramos, claramente lo haces, c

