Sofía pov Llegamos a los dos días a esa enorme casa, él insistió en cambiar los muebles, no le veo caso, me encanta todo lo que tiene, es perfecta. Me ayudó a llevar las pocas cosas que tengo a nuestra habitación, pero por todo lo que ha visto de su trabajo, no ha podido llevarme fuera de casa, hemos comido ahí, visto películas también en casa y no ha cumplido la promesa de llevarme a comprar nueva ropa. No me importaría eso sí no me quedara tan rápido sin ropa limpia. Al verme tan pensativa me toma de la barbilla y me ve directamente a los ojos. -Vamos a comer algo a dónde tú quieras, después vamos a las tiendas donde tú acostumbras a comprar tu ropa. -Gracias, pero he cambiado, ya no me importa la marca de mi ropa, valoro más otro tipo de cosas, como estar contigo. -Me alegro por e

