- ¡Está muerto por tu culpa! - grito dejándome perpleja. - Qué… ¿Qué dijiste? - no caía en sus palabras. - La verdad - cruzó sus brazos - Él está muerto por tu culpa, tus acciones llevaron a eso, tu solo tenías que trabaje y hacer tu vida. No tenías que meter a nadie más en eso, pero no, tenías que buscar alguien fuera del circulo. - ¿De qué hablas? – no la entendía. - Tenías que seguir las reglas, buscar alguien de tu círculo cuando se debía y listo - su voz ya era un grito - Pero no la chica tenía que jugar a ser una princesa de cuentos de Disney, tenía que jugar a la historia de amor adolescente y enamorarse de un militar, no creas que no es tu culpa, tú lo llevaste a su fin, fuiste la causante de todo esto, ¡tú lo mataste! - las lágrima

