Habían pasado tres días de la charla con mis hermanos, todo parecía tranquilo, ambos encontraron los números y letras en los objetos que les regalo mamá, ahora solo teníamos que averiguar dónde iba cada uno de esos códigos, algo prácticamente imposible porque ninguno tenía algo que nos llevara a la verdad. La empresa comenzó a trabajar, tenía muchos eventos incluso el de Giovanni, hoy me reuniría con él y me encontraba ansiosa por eso, necesitaba hablar, pretendía poder sacarme las dudas, preguntar por qué no volvió a insistir, por qué me dejo ir tan fácil si todo apuntaba a que me amaba, a que yo lo amaba. El sonido de mi celular me saco del trans en el que me encontraba, el nombre de Gio apareció en la pantalla. - Giovanni – respondí tranquila. - Vaya, deje de se

