Me encontraba sentada cerca de las orillas de la playa, mirando todo a mi alrededor, todo era hermoso y silencioso lo que a veces esto hacía falta porque esto siempre me relajaba un poco de un modo u otro. Pero esta vez no me relajaba ni un poco porque aún no podía sacarme aquello de la cabeza. ¿En serio había imaginado un beso caliente con mi guardaespaldas? ¡No lo podía creer! Eso estaba mal, entre él y yo no puede pasar nada de nada, él se tiene que ir y yo tenía que lograr aquello, que el renuncie. Pienso en sus ojos azules que para mí eran un gran misterio, no sabía a veces lo que realmente querían reflejar, me confundía y eso solo que llevamos a penas poco de un mes en conocernos. ¿Por qué él lograba todo esto en mí? No lo entendía. Alguien se sienta a mi lado ¿Cómo lo sé? A mi N

