Ya era casi la ahora de la cena y adivinen quien no estaba lista, si, yo no estaba lista, no me gustaban estas cenas, porque papa estaba empeñado en conseguirme un esposo. El no entendía que a mi no me gustaba ese tipo de compromisos, yo quería ser libre, en algún futuro muy lejos quizás me llegue a casar, pero de resto quiero vivir mi vida. Había buscado un vestido rojo en mi armario, era lo que quería ponerme, me gustaba verme bien y sexy, sea para quien sea ya me había duchado y todo lo demás, solo faltaba ponerme el vestido. El vestido me lo había regalo Ryan para mi cumpleaños numero veintidós y no lo había usado porque no había conseguido un ocasión especial para hacerlo y hoy seria el día de suerte para ponérmelo. Amaba la abertura en V que tenia el escote el vestido y la parte

