Diario de Valéry Cook Ayer fue el cumpleaños número diez de nuestra hija, fue el real, no el ficticio. Decimos alterar su partida de nacimiento. Así podríamos sembrar la duda de que no fuera ella la elegida. Es una niña muy curiosa e inquieta, nos pide un hermanito, no hay nada más el mundo que la pudiera hacer más feliz. De verdad que me gustaría tener de nuevo un hijo, pero siento que eso no va a ser posible. Necesitamos estar concentrados en ella al cien por cien. Nunca me podría perdonar traer un niño al mundo y no poder dedicarle el mismo tiempo y el mismo amor que le profeso a ella. Está semana tras mucho insistir hemos decidido dejarla ir de excursión, es una excursión en la ciudad irá a ver el zoo. Ella no tiene magia la tiene oculta, estudia y se relaciona con niños humanos.

