DOS AÑOS DESPUÉS... Miami, Estados Unidos. El jardín de la mansión que había adquirido Ethan en la ciudad, estaba adornado con muchas flores, y globos de todos los colores. La recepción, por más que ambos querían que fuese íntima, les resultó un tanto imposible. Ya que su Carol era una orgullosa abuela, que estaba fascinada por la llegada de su nieto Aidan Brennan Reaves, que ese día cumplía su segundo año. Un niño que había llegado a sus vidas como la más hermosa de las bendiciones, y para volver a sus padres su mundo de cabeza. No había duda de que era completamente irlandés, sus ojos azules como su padre y su abuelo, y haber nacido en Dublín lo delataban. No había duda que rompería corazones, cuando llegara a la adultez. Malcolm decía que rezaba todas las noches, para que no fuera ta

