⤝SANTIAGO⤞ Me preparo mentalmente para lo que está por venir. Conozco muy bien a mi familia, como para saber que, luego de terminar con el compromiso de Laurita. Lorena se convertirá en el tema de conversación. Habrá preguntas a las que no deseo responder y no precisamente porque no exista una respuesta. —Bienvenido, joven Vidal. —Gracias, León —desciendo del lomo de Napoleón, para entregarle las riendas al muchacho—. Cuídalo bien —añado, dejando el establo. Camino a la entrada principal donde sé que mi familia debe de estar esperando y no me equivoco en lo absoluto. —¡Hasta que permites que esta vieja te vea la cara, bandido! —regaña mi abuela. Sonrío y la abrazo. —No te enfades, Laurita Quintana, aunque no te vea todos los días, sabes que eres el amor de mi vida —respondo y ella

