Narra Ángeles Esa noticia marcó un antes y un después para el hombre que está a mi lado, fue evidente en su rostro que ya no se sentía bien en medio del grupo de caballeros. Hasta yo sentía la tensión del momento, esta vez no protesté porque él tuviera su mano por más tiempo de lo normal en mi cintura, o que susurrara cumplidos en mi oído, que me diera besos en las mejillas; no dije nada porque podía saber que lo que había escuchado lo destrozaba. Algo como esto es mi temor de enamorarme de nuevo, prefiero seguir mi vida como la llevo y no entregarle mi corazón a alguien que me lo entregará lastimado. Al finalizar la incómoda reunión, los hombres se despiden y yo voy a mi oficina para seguir con el trabajo que se me ha acumulado por tener que estar al lado del CEO. Al dejar todo list

