Narra Sebastián Encontré a Alexia de brazos cruzados esperando por mí afuera del baño, tenía una expresión seria y sus cejas levemente fruncidas. —¿Tenemos que hablar? —dice en forma de pregunta. —No —respondí de manera cortante. No quiero cruzar palabras con ella, más de no querer, es saber que nunca estuve preparado para tener un próximo encuentro con alguien que no quise volver a tener en mi camino, no estoy listo para esto que creí no pasaría. Bajé mi cabeza y decidí retomar mi camino al jardín, di un paso fuera del baño y ella se cruza en mi camino; vi sus tacones de punta delgada atravesarse frente a mí. —Hay algo que ha quedado dando vueltas en mi cabeza —comenta a pesar de haber sido claro con no querer tener una conversación con ella—. No es que sea algo importante para

