Narra Ángeles —No quiero dejar a mi hija sola, es un fin de semana; es demasiado tiempo, mejor vaya usted —le digo al hombre por milésima vez. —Ángeles, lleva toda la semana diciéndome lo mismo. Lili cuidará de ella, ya confirmó que podía cuidarla, no veo el problema. —No iré, dos días es demasiado, mi hija necesita que la amamante. —Sabe que eso no es inconveniente, la he visto refrigerar su leche materna. Puse mis brazos en mis pechos y lo miré sorprendida. —¿Cómo que…? ¿acaso usted…? —Oiga, no crea que la ando viendo, solo que he visto en el refrigerador esas cosas; no piense mal. Solo digo que no será problema, son solo dos días. —¿Por qué haces esto? Qué manera tan horrible de torturarse, ¿de verdad quiere ir a la boda de su ex pareja? Nadie lo está obligando a que vaya a e

