Miriam Dormí a los niños y me fui a mi habitación, Maximiliano, me avisó que llegaría tarde. Afortunadamente, Lol ya estaba en casa y era maravilloso saber que su alma había sido redimida, eso me daba mucha tranquilidad, porque también me daba la certeza, que su alma era limpia y sin maldad, ya no me sentiría insegura, respecto a sus intenciones para con mis hijos. Estaba muy cansada, así que llené la tina para darme un baño y relajarme, esperaba que Maximiliano, llegara antes de que me quedara dormida; pero por más que alargué mí baño, él no llegó, tuve que salir del agua porque mi cuerpo ya estaba hecho pasita, me puse un camisón que a él le gustaba y me recosté en la cama a mirar a mis hijos por el monitor; no supe en qué momento el cansancio me venció, no pude seguir esperando, era d

