— Ethan… Ethan, despierta — Emily lo agitaba — Mi amor, se está haciendo tarde Ethan se despertó de un brinco sintiéndose alarmado como si algo malo hubiese pasado, pero se encontró con el hermoso rostro de su esposa a su lado sonriéndole casi que al borde de la risa. — ¿Qué pasó cariño? — Ethan se refregaba los ojos — ¿Está todo bien? — Se está haciendo tarde para ir a la oficina mi cielo — le informó — Te espero en la cocina, ya está hecho el desayuno El CEO suspiró, recordó que nuevamente había vuelto a su vida de empresario y que debía madrugar más de lo normal, después de la noche de anoche y ese sueño húmedo la verdad estaba un poco agotado mentalmente, sus pensamientos y sus emociones lo habían drenado a tal punto que no tenía ni la fuerza suficiente como para pensar un poco,

