*Lynn* La noche avanzaba, llena de un calor que todo lo consumía, de llamas y de un fuego que me llenaba. Me sentí separado de la realidad, como parte de un mundo en el que sólo él y yo existíamos, dos almas flotando en el éter, cuerpos fusionándose en uno. Sus manos subieron y bajaron por mi cuerpo. Todo iba tan rápido que no estaba seguro de qué hacer. Mi cabeza estaba congelada; El único pensamiento que lo llenó fue cómo sus manos se deslizaron hacia abajo y levantaron el dobladillo de mi vestido. Arrancó la tela que me separaba de él, y sus dedos me encontraron y entraron. Jadeé con el repentino rubor de placer que me recorrió como un torrente. Sus dedos se movieron hacia arriba y su pulgar frotó el pequeño nódulo que hizo que mi espalda se arqueara inesperadamente. Sabía que no de

