Capitulo 49 Devin Becker New York Mi madre salió de la oficina sin siquiera despedirse de nosotros como era debido, me recordaba a cierto personaje de una película, donde era más bien una tirana, donde todos brincaban al recibir una orden suya y ay del que no lo hiciera, pero yo era uno de ellos, así que no tenía nada que decir. Hanna se había quedado muda, había sido un milagro, Levina lo había conseguido, la había dejado sin opción a replica, algo que no esperaba ver nunca en mi vida, porque era de las que siempre querían decir la última palabra, o lanzar sus opiniones y esta vez todo se le fue a pique. —¿Siempre es así? —Pregunto arrepentida. Era el efecto Levina, ella sí, tenía el poder de dejar callada a la gente, no aceptaba un no como respuesta, pero siempre tenía la razón, as

