A la mañana siguiente, en esa espléndida montaña en la que se encontraba la cabaña del amigo de Louise, el aroma a café inundó la cocina cuando Raven se levantó por algo de cafeína. La noche anterior no fue exactamente como ella la imaginó cuando la invitaron para un fin de semana relajante. Estuvo hablando hasta tarde con Travis, pero la noche entera fue de gemidos, quejidos y toda clase de sonido s****l que no hizo mas que divertir a Travis y apenar a Raven. Raven pensaba que Travis se molestaría por ello, cuando él estaba más que cómodo con lo que Louise hacía. Esa mañana Raven estaba endulzando su café cuando Louise arrastró sus pies hacia el aroma de la cafeína. Raven la observó destruida, con el cabello enmarañado, las grandes ojeras bajo sus ojos y el maquillaje de temprano corrid

