CAPÍTULO VII-1

2011 คำ

CAPÍTULO VII El Conde, de pronto, se dio cuenta de que Vanora temblaba. Tomó el folio de su mano y lo arrojó hacia el sillón más cercano. Acto seguido, la rodeó con sus brazos y la ciñó con fuerza. —Espero tu respuesta, preciosa mía— dijo. Durante un momento, ella permaneció callada. Y luego, con voz baja y sollozante, que apenas se alcanzaba a escuchar, Vanora dijo: —Te... amo, pero... no puedo... casarme... contigo. El Conde se irguió. Jamás se le había ocurrido pensar que una mujer a la que pidiera que fuera su esposa pudiera rechazarlo. Y menos la mujer que ahora tenía en sus brazos. Sabía que ella lo amaba como nunca nadie lo había amado. —No comprendo— murmuró—, ¿Qué pasa? ¿Qué me estás diciendo? Vanora no respondió y el Conde advirtió que estaba llorando. Con gran tern

อ่านฟรีสำหรับผู้ใช้งานใหม่
สแกนเพื่อดาวน์โหลดแอป
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    ผู้เขียน
  • chap_listสารบัญ
  • likeเพิ่ม