Nuevamente Lía y Livia se encontraban en aquel centro comercial donde compraron los moños azules, pero esta ocasión iban preparadas para imprevistos.
Caminaban mirando los aparadores en el departamento de caballero, habían trajes y algunos accesorios muy finos y elegantes, Lía sonreía imaginándose a Chris dentro de cada traje sabiendo que su talle era mucho más perfecto que el del propio maniquí, sonrió para sí mientras decidieron entrar a una tienda.
Apenas entraron fueron observadas por la recepcionista y una señorita más que vestía elegante, ambas se miraron entre sí, la mujer detrás del mostrador parecía ser la encargada ya que chequeaba en el computador, pero al ver a Lía y Livia entrar no le parecieron lo suficientemente arregladas para merecer entrar al establecimiento, hizo mala cara y luego le dio una mirada arrogante a su compañera que más bien pareció una orden de echarlas, pero la chica no hizo eso, en su lugar, la joven carraspeo y se dirigió a ellas.
__Hola, que tal señoritas.
Lía y Livy voltearon hacia ella sonrientes.
__Hola, que tal.
__Hola.
Dijo Lía mientras observaba algunos relojes y accesorios.
__Bienvenidas, ¿buscan algo en especial?, ¿algo en que las pueda ayudar?
Liv miro a Lía, esta pensó por unos segundos dando un vistazo a toda la tienda, ya habían entrado a varias y no había nada que le gustara, o más bien, nada especial que Chris no tuviera ya.
__Amm, no, todavía no tengo nada en mente.
La chica sonrió.
__Quizá si me dice para que tipo de ocasión es le pueda ayudar.
__Aniversario.
Dijo sin más Livia haciendo que Lía se sonrojara y ciertamente no sabía ni por qué lo hacía.
__Oh, ¿es casada?
Le preguntó a Livia mientras esta reía sarcásticamente.
__Ay, dios me libre de tremenda tragedia, no no no, es ella.
Señalo a Lía quien volteó a verla sorprendida con una enorme “O” en su boca, pero antes de que pudiera decir algo la joven dijo.
__Oh, felicidades, ¿cuánto cumple?
__Un mes.
Dijo Livy traviesa, Lía le codeo el brazo sacudiéndola.
__¡Auh!
Lía respondió nerviosa.
__No le crea, no estoy casada, estoy buscando un obsequio para mi novio.
Al pronunciar la última palabra sintió un cosquilleo en su estomago, intuitivamente sonrió.
__Oh, ya veo, déjeme mostrarle, tengo algo por aquí.
Enseguida la mujer llevo a ambas chicas junto a un aparador donde tenía corbatas, carteras, reloj y pulseras, plumas finas y alfileres de solapa mientras otra mujer parecía enfurecer por el atrevimiento de su compañera, todo el tiempo las observó con mala cara esperando el momento de echarlas, Liv dijo.
__Definitivamente las carteras y los relojes están descartados, dudo que necesite algo como eso.
Lía asintió de acuerdo, pronto la joven comenzó a mostrarle algunas otras cosas pero a Lía nada pareció gustarle.
__¿Qué le parece este pendiente?
Le mostro un alfiler fino con una pluma de colores oscuros muy masculino, Liv quedo encantada.
__Oh, ¡este es maravilloso!, ¿qué opinas Lía?
Lía sinceramente no estaba segura de que ese detalle fuera suficiente, Chris era un hombre que valía oro molido en su total peso, él merecía más, pensó.
Justo estaba debatiéndose en ello cuando se giro hacia su derecha y entonces lo vio, Lía sonrió, sin duda se acerco a aquel aparador viendo una sortija para caballero de un diseño fino y sofisticado, era lo suficientemente hermoso para ser una joya con un valor sentimental visual como masculino y elegante para alguien como Chris, sonrió.
__Quiero este.
Dijo sin dudar mientras la mujer madura la observo incrédula pero burlona, era obvio que creía que Lía no podía pagar por ello, la señorita que las atendía tanto como Livia se acercaron a alcanzarla al aparador giratorio.
__Si por supuesto.
Dijo la joven amable pero enseguida la otra mujer llego apresurada con un rostro sonriente pero con segundas intenciones.
__Disculpa, ¿estás segura?
Enseguida las tres se giraron hacia la mujer con cara de estreñimiento agudo, ya que apretaba los labios y saltaba los ojos de una manera que caía mal.
__Si, por supuesto.
Lía contesto sonriente mientras no paraba de ver aquella sortija, Liv sonrió, dijo.
__Es perfecta.
__Lo sé.
Lía sonrió de oreja a oreja emocionada hasta que aquella mujer pronuncio las siguientes palabras.
__Disculpe señorita, pero esta sortija esta valorada con oro blanco de 24 quilates y plata pura, ¿tiene idea de lo que cuesta?
Liv y Lía se quedaron perplejas, la joven que las atendía sintió algo de pena y vergüenza sintiéndose incomoda por las palabras de su compañera, la mujer que no pasaba de los 40 años lucia joven y delgada, traía el cabello recogido y finos anteojos luciendo un uniforme impecable a su talle, miro de arriba abajo a ambas chicas como si fueran poca cosa.
__¿Cree que puede pagarlo?
Su pregunta hizo enfurecer a ambas, pero Lía estaba lo suficientemente segura de que aunque tenía razón en decir que era muy costoso, valía la pena.
__¿Es usted quien atiende la caja?
La mujer frunció el seño algo burlona.
__Por supuesto.
Se cruzo de brazos mirando a Lía con superioridad, Lía suspiro y de inmediato saco su tarjeta de crédito y le extendió la mano diciendo…
__Le agradecería que se inmute solo a hacer su trabajo en esta tienda, gracias.
La mujer se quedo estupefacta sin saber si sí o no recibir la tarjeta, pero finalmente la recibió, dijo todavía con algo de arrogancia.
__¿Está segura que tiene fondos?
Liv esta vez enfureció.
__Mire señora…
__...”Señorita” __Dijo la mujer.
__Señora.
Repitió Livy molesta haciendo enfurecer a la mujer.
__Pase esa tarjeta por el cobrador y agradézcale a mi amiga por pagarle el sueldo de todo el mes, así que ¡cállese y haga su trabajo!
Levanto un poco la voz mientras la joven que las atendida intento no reír guardando silencio, la mujer enfureció y a punto de decir algo Lía se adelanto hablándole a la otra joven.
__Señorita.
La chica volteo.
__¿Podría por favor envolverme lo que acabo de comprar por favor?
__Si, claro señorita con mucho gusto.
Dijo la chica abriendo el aparador para tomar la sortija, la otra mujer no tuvo otro remedio que obedecer y pasar la tarjeta, deseosa por qué no pasara enfureció mas al ver que se cobro sin ningún problema, sorprendida miro a Lía mientras platicaban muy a gusto con la chica quien le entregaba la bolsa con el logo de la tienda por su compra.
__Gracias por su compra, enseguida mi compañera le dará su ticket.
__Gracias.
Lía se dirigió junto con Liv hacia la cuarentona quien tenía cara de vergüenza y enojo.
__Aquí tiene su tarjeta señorita, disculpe las molestias.
Dijo avergonzada mientras Lía sonrió.
__Le aconsejo que trate mejor a sus clientes o de lo contrario no podrá vender mucho, aprenda de su joven compañera.
La mujer la miro con molestia y enseguida Lía se dio la vuelta dándole la espalda, la chica sonreía tras ver como habían puesto en su lugar a su compañera, Livy se secreteo con Lía y cuando pasaron junto a la chica Lía saco un billete de 500 de su bolso y se lo dio a la chica como propina para fastidiar mas a la anciana detrás suyo.
__Gracias por tu ayuda, que tengas excelente día.
Liv dijo.
__No lo compartas con la ¡ogra!
Dijo en voz alta para que la cuarentona escuchara, abrió la boca sorprendida al ver la agradable propina que Lía le acaba de dar a su compañera.
__Muchas gracias señorita, vuelva cuando guste, gracias por su compra.
__Gracias, hasta luego.
__Hasta luego.
Lía y Liv salieron de la tienda dejando a la cuarentona muy enojada mientras se alejaron.
Una vez que estuvieron lo suficientemente lejos de la tienda Liv soltó a reír mientras Lía bufaba.
Eso fue intenso.
__Anciana mal humorada, ¿quien se cree para intentar humillarnos?
__Descuida, sabíamos que era posible que nos sucediera esto, mira donde estamos, obviamente este lugar es exclusivo.
__Si pero, ¡agrrr!, me molesta la gente así.
__No te preocupes, le callaste la boca de la mejor manera, además, el obsequio que elegiste para Chris es perfecto.
Brinco emocionada dando palmaditas al aire.
__¡Qué emoción!
Exclamó haciendo a Lía sonreír poniéndose nerviosa.
__¿Crees que le guste?
__Le encantara.
Asintió sonriendo, Lía sonrió feliz, su corazón brinco emocionado, justo pensaba en él cuando su celular sonó con una llamada entrante suya.
__Es Chris.
Dijo emocionada mientras Liv ahogaba un grito de emoción, Lía contesto de inmediato deslumbrando con aquel brillo en los ojos.
__Hola.
Chris se encontraba sentado tras su escritorio y al escuchar su voz sonrió teniendo ese mismo brillo en sus ojos.
__Hola mi amor.
Lía sonrió sintiendo ese cosquilleo cada que lo escuchaba.
__¿Dónde estás?, muero por verte.
Lía sintió su corazón acelerarse.
__Apenas voy de camino a la oficina, te veo en 30 minutos, ¿te parece?
__Me parece perfecto, te estaré esperando en mi oficina, muero por besarte.
Lía se sonrojó un poco sin poder hacer que su sonrisa fuera más grande de lo que ya era.
__Yo también, te quiero.
Dijo con un poco de vergüenza pues una palabra que no era “quiero” se quedo atorada a medio camino sin poder salir, Chris sonrió, escuchar su voz era suficiente para él, dijo.
__Yo te adoro.
Lía sonrió.
__Te veo aquí, no tardes.
Lía asintió.
__No tardare, bye.
__Bye.
Lía colgó la llamada suspirando, de pronto miro a Liv y su sonrisa de borro poniendo una cara roja de vergüenza, Liv dijo.
__Hay pero que seca eres, Lía, no me trates así a Chris, sé más cariñosa, más romántica.
Lía se sonrojó más.
__No puedo, me da pena.
Dijo rezongando, Liv volteo los ojos.
__A veces le doy la razón a tu tía Rose y a toda tu familia, te hace falta ser más cariñosa con Chris.
__!Si lo soy!
Dijo sonrojada.
__A mi manera pero lo soy.
__Pues no se nota.
Livia se cruzo de brazos indignada.
__Al menos espero que le des sus buenos besos porque…
__¡Livia!
Lía se puso más roja todavía mientras Liv reía.
__Mejor ya vámonos al trabajo porque ya es tarde.
Se encamino completamente sonrojada mientras Liv rió yendo tras ella.
__Si claro, a trabajar, besucona.
Enseguida se marcharon del centro comercial para luego separar sus caminos yendo cada una a su trabajo.