Narra Mackenzie No le he dicho a mi jefe que me voy, sé que ha sido repentino pero es lo mejor, ya no puedo soportar a Elena y ver como mi padre quiere hundir mis sueños con él. Parece que él hace mucho se resignó a su vida para dársela a Elena y espera que yo haga lo mismo, lamento tanto hacerme a un lado pero soy joven y debo seguir. Apenas llegue le comenté al señor Darío que tuve problemas con la plomería y que mi casa estaba echada a perder, que si podía dejarme dormir en su empresa solo una noche mientras arreglaban el daño. Creí que se negaría porque puede ser muy odioso, pero gracias a Dios, mi día no terminará tan mal como pensaba porque aceptó. Consideré el hecho de contarle que debía irme pero esperaré a que me pague al final del día mi sueldo y luego renunciar. Durante la

