Menos de un mes después de ese horrible encuentro con la Interpol en Escocia, sucedió algo aún peor: Juliette descubrió que Takeshi asesinó a su padre para mantener su aventura con Jasira. Como Juliette siempre lo dijo, había momento para hacer atrocidades y cometer delitos. Ellos vivían de esos delitos y de burlar al sistema, pero una cosa era que ella asesinara a su hermano y otra que Takeshi atentara contra su padre por una mujer. Eso era imperdonable, y ambas partes debían sufrir por igual, excepto que Juliette colocó en una balanza cuál de los dos era más culpable, y ante los ojos de cualquier persona, era culpable quien cometía el delito, no por quien lo hacía, sin embargo, Juliette quería dejar eso por sentado una vez que aprendieran la lección. La vida estaba compuesta de muchas, p

