- ¿¿¿ Que significa que no está ahí ??? - Orión se cernió sobre su esposa con un enorme cuervo n***o. - ¿Y entonces, dónde está él? - Kandera estaba con él ... - susurró Armina y miró con aire de culpabilidad a su marido. - ¡Yo personalmente los encerré! Para que tú mismo puedas decidir su destino ... - Y lo decidí ... - siseó Orión, ardiendo de ira. - Tu amiga y nuestro heredero irán al lugar donde tu hermana encontró la paz. - ¡¿Matarás a Shamir?! - exclamó la reina, mirando horrorizada a su marido. - ¡Es nuestro hijo! - ¡No quiero con un hijo así! - ladró Orión, barriendo con un solo movimiento todo lo que estaba sobre la mesa del laboratorio. - Lo crié para que fuera un verdadero nigromante, un verdadero rey, ¡pero todo salió mal! ¿Por qué lo necesitamos si constantemente se rebela

