NARRADOR El fuego crepitaba mientras las manos de Lucius intentaban rápidamente romper las trabillas de las cadenas que sujetaban a sus hombres. En su vida pensó hacer aquello en primera porque los generales nunca entraban en batalla, de hecho, se quedaban en una colina cercana mirando como se desempeñaba la guerra y esperando el momento para celebrar su estrategia, huir si se era un cobarde o suicidarse en caso de desear morir con honor a lado de sus legiones. Maximilian no era esa clase de general y tampoco deseaba que sus Legados lo fueran. Lucius comprendía bien su filosofía y de cierta manera se encontraba confiado al saber que un hombre poderoso como Caius Maximilian no tuviera reparos en defender a sus hombres así se tratara de uno solo, cuando era mas joven y aun estaba formando

