CAPÍTULO TREINTA Y CINCO Kyle se estaba divirtiendo como si estuviera en un día de campo. Mientras mataba a los hombres de Aiden a izquierda y siniestra, en realidad no se había divertido tanto en siglos. Había sido un verdadero goce. Le había divertido especialmente apuñalar a Taylor en el corazón y verlo morir lentamente a sus pies. Estas armas con puntas de plata eran las más fuertes y más eficaces que jamás había manejado y, después de matar a Taylor, había matado a una docena más de vampiros en tan sólo unos minutos. Estaba cubierto de sangre, y sonreía satisfecho, sentía que había recuperado su identidad Su plan había funcionado a la perfección y Kyle sabía que en poco tiempo podrían acabar con todos y cada uno de ellos. Los tenían rodeados, los superaban en número, y era una ver

