Quería entrenar mucho porque sabía que en un futuro no muy lejano me tocaría liberar a la manada exiliada y así recuperar a mi pareja… habían familias completas, muchos lobos ancianos y hasta cachorros… yo simplemente no podía quitármelos de la cabeza y mucho menos podía dejar de pensar en Alix… recordaba su aliento sobre mi piel e instantáneamente apretaba mi entrepiernas, aunque estaba resentida con él por guardarme tantos secretos, no podía sacármelo de mi corazón, tomando en cuenta que no habíamos concluido nuestro acto de amor, cerraba mis ojos y lograba recordar la magia de sus labios en mi cuerpo… recogía los vegetales del huerto cuando logre ver a Tata que iba saliendo en su carreta… tenia que distribuir la leña en la aldea y estaría muy ocupado, al regresar llegaría agotado pero y

