Hadassa. Deseo… Su mirada era divertida, y había un poco de burla en su sonrisa, pero mi rostro permaneció inexpresivo y solo me giré para continuar observando a las mujeres que desfilaban ante sus ojos. —No prometo descubrir el corazón de ninguna de ellas… eso es imposible —respondí sin mirarlo—. Solo puedo ver su exterior, y sería mejor si usted me indicara… que le gusta más, para que yo pueda… —En ese caso… yo mismo haría la tarea… —mis ojos se fueron a él con evidente molestia—. Trata de esforzarte, y ve sabiendo que es lo que me gusta y lo que no. Esta es tu obligación… Apreté mis dientes dentro de mi boca, y luego tomé un suspiro observando de nuevo las mujeres. —Parece que aquí también hay extranjeras… —decidí cambiar el tema, más que todo para tratar de hacer bien mi tare

