CAPÍTULO ONCE Purísimo Ro le siguió el paso a Chloe mientras la sacaban de la cámara de observación y la llevaban a uno de los espacios de implantación y se preparaban para seguir experimentando con la hembra humana. La mayoría de sus compañeros purísimos no los siguieron. Al parecer, mirar dentro de su mente había sido más que suficiente para ellos, no tenían la necesidad de ver los procedimientos que seguirían. Extrañamente, purísimo Ro se encontró pensando que tal vez sería mejor que él tampoco formara parte de esos procedimientos, y no solo por la furia que aún marcaba el miedo y el horror de Chloe mientras los miraba. Debía tener en cuenta el deber con la Colmena y purísimo Ro no podía descuidar las cosas que había que cumplir en su nombre. ―Coloca a la humana en un campo de retenc

