La noche llego, una hermosa velada que pintaba solo felicidad, un hermoso jardín había sido adornado, Liana se encontraba terminándose de arreglar en su habitación mientras Livia miraba su celular con sonrisas traviesas, Liana termino de aplicar la máscara de pestañas y se miró al espejo, sonrió, realmente era una chica muy hermosa, sus ojos eran grises con notas verdes y doradas, abundantes cejas y pestañas, un puente alto y labios perfectos, carnosos y naturalmente rosados, su piel era clara, ligeramente acaramelada, tenía una figura delgada pero muy envidiable, todo estaba puesto en su lugar y su pequeña cintura resaltaba al unirse a la línea de sus abundantes y perfectas caderas, bonitas piernas y un cabello rojizo natural, era una belleza poco común pero impresionante, miro sus labios cuando termino de poner un labial rojo cereza que combinaba con su vestido blanco, Livia la miro con una sonrisa y dijo.
__Eres hermosa nena.
Liana rió, dio la media vuelta y dijo.
__Si sigues diciendo eso mis padres si creerán que soy lesbiana.
Livia rió, se puso de pié y dijo.
__¿Lista para la guerra?
Liana asintió, se sonrieron y enseguida ambas salieron de la habitación, Liana camino junto con Livia por un pasillo blanco y luego bajaron unas escaleras marmoleadas, una vez en la pieza de abajo, se encontraron con algunos invitados, habían chicos, chicas y adultos, todos familia suya, Liana miro a su alrededor, todos parecían pasársela bien, Livia dijo.
__Bien, aquí vamos.
Ambas sonrieron con la intención de divertirse aunque sea un poco, los saludos y los halagos no se hicieron esperar, sonrisas falsas y risas de señoras cubriéndose ridículamente con las manos se hicieron presentes, pronto la madre de Liana llego a ella.
__¡Queridas!
Dijo aquella mujer de 52 años, cabello cenizo, piel clara, ojos aceitunados y labios finos, vestía elegante y lucia preciosa.
__Livia, que gusto verte por aquí.
Livia sonrió alegre mientras saludaba de beso a la mamá de su amiga.
__Hola, que tal señora Raquel.
__Hay pero si estas preciosa.
Dijo emocionada mirando de pies a cabeza con halago, Livia sonrió.
__Gracias.
Luego Raquel miro a su preciosa hija.
__Cariño, pero que hermosa estas, te luciste.
Liana sonrió feliz de que lo primero que escuchaba de su madre esta noche no era sobre…
__Que lastima que sea Livy quien te admire y no un muchacho.
Enseguida la sonrisa se transformó en una forzada e incómoda.
__Madre…
__Hija, es que no lo entiendo, una preciosa chica con tu belleza ya debería tener una lista larga de apuestos pretendientes.
Livia sonrió.
__Yo opino exactamente lo mismo señora.
Liana sonrió a regañadientes y le soltó un manotazo “discretamente” a Livia en la espalda sacudiéndola y haciendo que casi volviera el sorbo de vino que acababa de beber, Raquel rió encantadoramente.
__Afortunadamente, tu tía Rose no vino, asi que, puedes estar tranquila.
Liana levanto una ceja.
__Vamos cariño, solo, sonríe y presume tus notas altas en la facultad, al fin de cuenta es de lo único que podrás hablar con tus primas.
__Gracias… mamá.
Dijo evidentemente incomoda, Livia solo podía reír y disimular mientras bebía más vino, Raquel suspiro.
__Ah…, bueno cariño, espero y resistas el resto de la tarde.
__¿Por qué no?, tú ya hiciste tu parte, puedo soportar un par de comentarios más.
Raquel rió.
__Bueno cariño, las dejo, tu prima Itzel está presumiendo su anillo de compromiso y no pienso perdérmelo, ¡bye!
__Bye.
Respondió con pocas ganas y algo molesta, casi a punto de girar los ojos, Livia dijo.
__Wow, cada vez son más intensos, si no la conociera diría que incluso está molesta.
__Lo está.
__¿De verdad?
__Mi madre esperaba verme con un chico, igual que todos aquí, ¿Por qué me molestan tanto con eso?
__Quizá porque, tu familia es físicamente atractiva y consiguen pareja muy fácilmente, excepto tú, claro que es raro que hasta ahora a ti no te haya interesado nadie.
__Eso no es verdad.
__¿A no?
__No.
__Entonces dime, ¿quién fue tu primer beso?
Liana se sonrojo como jitomate actuando nerviosa y molesta.
__Que importa, ya vámonos.
Livia suspiro resignada, Liana se puso en marcha dirigiéndose al jardín junto con Livia tras ella, comenzaron a caminar mientras saludaban a sus familiares, y nuevamente comenzó el bombardeo, pronto comentarios como …
“¿Y el novio…?”
“¿Vienes sola?”
“¿Y por qué vienes con una chica…?”
…No se hicieron esperar, y después de soportar aquello pareció no ser suficiente, pues pronto comenzaron a bombardearla con comentarios indirectos como…
“¿Ya viste el anillo de Itzel?, se casa a fin de mes…”
“¿Ya viste al novio de Liz?, hacen hermosa pareja”
Y así continuo la lista hasta que la última fase de comentarios llego.
“Yo conozco una señora que jamás tuvo novio, ¿tú no Liana?”
“Hay…, la pobre de la amiga de una prima, es muy amargada y casi siempre anda de mal humor, dicen que se debe a que no se ha casado”.
Liana estaba que reventaba, pero afortunadamente la fiesta llegaba a su fin, dieron las 10:30 de la noche, y pronto todos se marchaban, se despedían de beso en la entrada del jardín mientras una de las primas de Liana se acercó a ella.
__¡Querida…!
Liana volteo a verle, era Briana, la más odiosa de sus primas, tenía la apariencia de una muñeca, cabello rubio teñido, ojos azules, labios exageradamente gruesos producto de varias intervenciones plásticas, pechos voluptuosos y falsos, piernas delgadas y una cintura ancha que ni con ayuda de la evidente faja podía esconder la carne que tenia de más.
__Briana.
Dijo con molestia entre dientes mientras aquella rubia falsa la miraba con envidia y evidente coraje de pies a cabeza, además de que ambas se odiaban por tener nombres con las mismas vocales y terminación.
__Oye, los primos más jóvenes iremos a una fiesta el último fin de semana del mes, ¿te gustaría ir con nosotros?, ya sabes, abran chicos solteros, uno que otro divorciado y quizá hasta puedas conseguirte un sugar daddy.
Liana enfureció mientras junto a Briana llegaba un chico apuesto de melena castaña, ojos azules y exageradamente musculo, producto de cualquier sustancia excepto por ejercicio, planto un beso exageradamente escandaloso en la mejilla excesivamente maquillada de Briana y sonrió.
__¿Nos vamos amor?
Briana rió como una señora de 50.
__Por supuesto amor.
Le dio un beso a su novio en los labios y Liana inevitablemente tubo la sensación de vomitar mientras volteaba los ojos molesta y susurraba.
__”Mejor ya vayan a un hotel”.
Briana volteo evidentemente molesta tras esa lindura falsa.
__¿Dijiste algo Liany?
Liana odiaba que le llamara así, suspiro profundo para decir...
__Para nada Brian, oh perdón, BRI-A…NA.
Esta borro su sonrisa y Liana sonrió de oreja a oreja, Briana dijo.
__Bien, entonces dime, ¿iras o no?
__Lo pensare.
__Bien.
Miro nuevamente de pies a cabeza a Liana.
__Adiós querida, llámame.
Liana asintió cruzada de brazos mientras veía a su prima alejarse junto con su novio muy acaramelados, Livia fulminaba con la mirada a aquella prima suya mientras su mandíbula casi alcanzaba su cuello.
__Que tipa tan…hash la odio, ¿cómo pueden compartir la misma sangre?
Liana se relajó.
__Bueno, lo mejor es que ya todo acabo, deseo mi cama como no tienes idea.
__¿Y qué le dirás?
__¿A quién?
__A tu prima la que se cree una Kardashian.
Liana volteo los ojos.
__Obvio no iré, ya lo sabes.
__Ay…
Dijo Livia armando su berrinche mientras daba pequeños saltitos en su lugar y apretando sus puños.
__Que ganas tengo de conseguirte un novio para que le presumas en su operada cara quien es la mejor.
Liana rió.
__Eso no pasara, no necesito competir con alguien como ella, ni que lo valiera.
Livia sonrió más relajada.
__Bueno, por ese lado tienes razón.
__Solo olvidémoslo, ¿te llevamos a casa?
__No.
__¿Cómo de que no?
__Hoy me voy a quedar.
Liana se cruzó de brazos.
__¿Y cuándo decidiste eso por mí?
__Le pedí permiso a tu mamá desde que llegue.
__Pudiste habérmelo dicho antes.
__Ah, qué importa, ya estoy aquí, anda, vamos, es hora de quitarnos todo este fabuloso montaje.
Liana sonrió y pronto se dirigieron a la habitación.
Por la mañana siguiente, ambas se preparaban para ir a la universidad, ya habían desayunado y solo se retocaban el labial después de cepillarse los dientes, Liana miraba a Livia terminar de guardar sus pertenencias.
__Eres increíble, incluso trajiste tu propio shampoo y pasta dental, ¿dónde cabe tanto en esa diminuta mochila?
Livia rió.
__Es un secretito.
Pronto ambas estuvieron listas y salieron de la habitación, abajo se encontraban sus padres desayunando junto con sus dos únicos hermanos solteros, Sarah y Lucas, bueno, casi solteros porque Sarah acababa de comprometerse con su novio con quien compartía una relación desde hace 3 años y Lucas disfrutaba del inicio de una.
Tenía otros tres hermanos pero ya estaban casados por lo que ya no vivían ahí, Dany, su hermana mayor de entre las mujeres, tenía 27 años y se había casado a los 21, acababa de tener a su segundo hijo y el primero tenía casi 6 años, Antonio era el mayor de todos con 30 años, contrajo matrimonio a la edad de 22 con su tercer novia en preparatoria, tenía dos hijos también, una niña y un pequeño travieso de 7 y 6 años, y por último, estaba Claudio, con 26 años, este era uno de sus favoritos, pues siempre se llevó espectacular con el aún mejor que con sus hermanas, se había casado el año pasado y lo echaba de menos ya que se había mudado a Guanajuato por trabajo, se hablaban muy a menudo por teléfono pero no era lo mismo, Lucas tenía 19 y Sarah 22, asi que sí, era la solterona que jamás había tenido novio.
Saludo a sus padres y a sus hermanos, dijo.
__Buenos días.
__Buenos días cariño.
Dijo Gustavo, su padre.
__Buen día Livy.
__Buenos días señor, buen día señora.
Lucas dijo.
__¿Por qué rayos se levantan tan temprano?, aún falta para entrar a clases.
Liana le inserto un zape en la nuca que resonó por toda la mesa, Sarah rió de inmediato.
__Ya son las 8 por si no lo sabias flojo.
Lucas se exalto levantándose rápidamente de la mesa, dijo.
__¡No es cierto!
Sarah rió a carcajadas, Lucas lo entendió todo señalando a su hermana.
__¡Tú…¡
Su madre dejo los cubiertos sobre la mesa y dijo fingiendo autoridad.
__Sarah, ¿qué hiciste?
__Nada, lo juro.
Livia reía igual, Liana dijo.
__Apúrate que vas a llegar tarde.
Este se echó a correr hacia su habitación brincando por los escalones y su madre rió al fin.
__Claro, atrasaste su reloj, todo un clásico.
Todos rieron, Liana dijo.
__Bueno ya nos vamos, hasta pronto mamá.
Le dio un beso en la mejilla.
__Adiós papi.
Se despido de beso, Gustavo sonrió.
__Adiós pequeña.
__Adiós señor.
Dijo Livy.
__Adiós señora.
Gustavo asintió.
__Conduce con cuidado, me saludas a tus padres.
__Sí señor.
Dijo llevándose la mano firme a la frente como soldado, enseguida salieron de la casa y subieron al auto de Livy, era un modelo 2011 color rojo, una vez arriba y con los cinturones puestos se pusieron en marcha, no sin que antes que el pobre de Lucas saliera corriendo a medio vestir tras el auto.
__¡Hey!, ¡esperen!, ¡no me dejen!
Livy freno de golpe, Lucas suspiro, corrió más aprisa y subió al auto, pronto las risas dentro del mismo alegraron la mañana.