La cena transcurre con total normalidad, mis padres se relacionan con Andrea como si se conocieran de toda la vida, Mery esta completamente fascinada con sus muñecas nuevas y Raquel charla con Renata como si nada hubiese pasado y la curiosidad me carcome por dentro. —Querida ¿Quieres más? — pregunta mi madre cuando Renata deja el tenedor sobre su plato vacío. —No, muchas gracias, estoy satisfecha — responde mi novia mientras le muestra una sonrisa. —¿Alguien quiere más? — pregunta mi madre ahora para todos los presentes y al no tener respuesta afirmativa, comienza a juntar los platos sucios para traer su famoso postre con muse de chocolate blanco. —Esto esta delicioso — alaga Andrea — debes de pasarme la receta. —Aunque es una receta familiar que me paso mi madre y a ella se la paso s

