—¿Qu.que haces aquí? — mi voz sale entre cortada y me maldigo por eso. —Acabo de… ¿tú qué haces aquí? —Olvídalo, no sé para que te pregunto si es evidente lo que hacías. —Aaron. —No, descuida, me dejaste bien en claro que no me quieres cerca, que solo fuimos un estúpido contrato — no puedo evitar que mi voz salga con algo de dolor — es más — saco mi cartera del pantalón y le doy el dinero que le prometí — así no tengo nada pendiente contigo — me dispongo a irme dejándola confundida mirando el dinero que deje es su mano, pues es mas de lo que habíamos acordado, pero no me importa, necesito salir de aquí antes de que cometa una locura. —No me acosté con él — dice llegando a mi lado, deteniendo mi andar. —Qué más da. —Aaron —¿Qué? ¿Qué quieres? ¿Gritarme en la cara que para ti todo es

