EVANGELINA -¿Has hablado con tu padre de lo que te dije? La voz de Agust llamó atención. Ya había pasado una semana desde que me pidió que cancelara el compromiso. Había podido zafarme del tema cada vez que lo tocábamos. Y es que realmente no iba a cancelar nada, no porque quisiera casarme con el imbécil de Richard. Es porque he encontrado muchas inconsistencias con la empresa, cada vez que le pregunto a mi padre, me responde lo mismo, que en su momento me dirá la razón, pero soy alguien que carece de paciencia. La curiosidad me mata, así que, si no obtengo respuestas pronto voy a morir de un colapso curisialistico – Me inventé esa palabra – Asi que lo sentía por Agust, pero no iba a detener nada. -No he tenido tiempo. Le dije, tratando de no ondear en el tema. Siempre que lo tocáb

