Vivian, dos semanas después Vivian, dos semanas despuésSabía que Snook se iba a enfadar porque me había ido la semana pasada y porque no me presenté a tiempo para trabajar en las peleas hoy. Estaría… cabreado. Pero no tanto. —Maldita sea, Vivian. Métete en el coche. Vamos al club ahora mismo. —Caminó conmigo en la acera fuera de mi piso. Su gran SUV n***o rodaba a mi lado como una sombra, y las ventanas estaban tan oscuras que no pude determinar si Wayne u otra persona lo conducía esta noche. Se sentó en el asiento trasero, con la ventanilla baja para poder hablar conmigo. —Renuncio, Snook. ¿Cuántas veces tengo que decírtelo? —No me hagas obligarte. Eres una de las mías y lo has sido durante mucho tiempo. No lo arruines ahora, Vivian. No lo arruines ahora haciéndome enfadar aún más. —

