CAPÍTULO VEINTISIETE Estefanía miraba fijamente los barcos que había a lo largo del muelle desde la sombra de un portal, incapaz de apartar los recuerdos de todo lo que había sucedido la última vez que había estado allí. La furia crecía al pensar en que Thanos la había abandonado, y la fría dureza de aquello era más que suficiente para apartar su miedo. Tenía miedo de lo que podría pasar si Lucio descubría que estaba intentando marchar de Delos. Tantos de sus antiguos confidentes lo eran ahora de él que ella no sabía en quién confiar. Si él lo descubría, probablemente la encerraría bajo llave y candado, obligándola a obedecer sus órdenes. Bueno, o lo intentaría. Estefanía lo mataría antes de eso. Lo que sería igual de bueno como el suicidio, pensó Estefanía, arropándose más con su capa

