No sé cuánto tiempo paso cuando sentí un sueño pesado, estaba cansada de tanto llorar, Germán entro a la habitación con una taza de té caliente, me levante algo desganada, Germán me ofreció él te, lo tome sin mirar su rostro.
__Gracias.
__De nada, bébelo, te ara muy bien.
Tome un sorbo, me sentí un poco más relajada, los ojos me pesaban, los sentía casi cerrados y agotados, sabía que estaban hinchados, Germán dijo.
__Te dejare descansar, cualquier cosa que necesites, estaré abajo ¿sí?
__Gracias.
Sonrió y salió de la habitación, no entendía cómo era posible que de un día para otro mi familia ya no existiera, solo recordé al gato de mamá, sentí una tristeza enorme, supe que debía ir por él y quedármelo, se pondría muy triste al no verla nunca más, sin en cambio el sueño me venció y me acosté en la cama arropándome con las sabanas.
Desperté después de un buen rato, había mucha luz en la habitación, escuchaba las aves cantar fuera de la ventana, me sentía muy cansada, con trabajo y pude abrir los ojos de tan hinchados que los tenia, mire a mi alrededor, supe que era otro día por la mañana, me puse de pie y me dirigí a la balcón, abrí las puertas de madera solida una por una, frente a mi había un sol brilloso y podía ver la laguna en el jardín de la casa, pero lucia tan triste como yo, de pronto alguien toco la puerta de la habitación, voltee de inmediato mientras veía a Germán entrar con una bandeja de comida, dijo algo nervioso.
__Hola, buenos días, me tome el atrevimiento de traerte el desayuno a la cama, supuse que te aria sentir mejor.
Intente sonreír pero no pude, solo agradecí con una voz muy baja.
__Gracias.
Germán dejo la bandeja sobre la cama, se alisó el suéter de lana gris con las manos que traía puesto aclarándose la garganta para decir.
__Ayer dormiste toda la tarde, no quise molestarte, seguro que debes tener mucha hambre.
__Gracias.
__De nada. __Intento sonreírme. __Ven, también traje una porción para mí, espero y no te incomode mi compañía.
__No, te lo agradezco.
Me senté en la cama aun con el dolor en mi pecho, solo pensaba en las horribles imágenes que recordaba del accidente, Germán dijo.
__Espero que te guste lo que prepare.
__Gracias, está bien.
Germán intentaba animarme pero era casi imposible, apenas y pude comer bocado, la verdad no tenía apetito, Germán terminaba su plato cuando hable.
__Me, gustaría verlos.
Germán se detuvo a tomar un sorbo de jugo mientras me miraba.
__Por supuesto, lo que desees.
__¿Podría ser ahora?
__De acuerdo, vamos.
__Solo dame unos minutos y te veo en la sala.
__Adelante tomate tú tiempo.
Germán levanto la mesa y dijo nervioso.
__Te espero abajo.
__Gracias.
Salió de la habitación mientras me levante de la cama y entre a la ducha, después de un rato me encontraba cepillando mi cabello húmedo sentada frente al tocador, veía una cara triste reflejada en el espejo, mis ojos lucían tristes como jamás los había visto, solo pensaba una y otra vez en el porqué de lo sucedido, en él hubiera, y en el dolor que me provocaba saber que ya no estaban conmigo, ese vacío que absolutamente no se podía llenar con nada.
Después de un momento salí de la habitación y me dirigí a la sala, Germán me esperaba con varios ramos de flores blancas, dijo.
__Sé que te gustaría llevárselas.
__Gracias, te lo agradezco mucho.
__No necesitas agradecerme, vamos.
Intento hacerme sentir cómoda, recibí los ramos que me dio y salimos de la casa, nos dirigimos al panteón de mi tío, este se encontraba a 700 metros de la casa principal, del lado izquierdo por un camino húmedo de arenilla roja, al llegar pude ver un hermoso jardín con árboles y un muro de mármol a su alrededor, estaba junto a la laguna, nunca había venido, mis padres nunca nos habían llevado ahí.
Cuando entre, sentí una tristeza que apagaba el brillo del sol, el pasto era verde y se respiraba una tranquilidad pura, pero ni eso podía hacer que las cosas se vieran mejor, todo era completamente doloroso.
Mire los nombres de los abuelos, padres de mi padre, la esposa de mi tío, si, ella murió meses después de haberse casado con él a causa de cáncer, después, habían algunos otros familiares de generaciones pasadas que ya no conocí, de pronto lo vi, ahí estaba, el nombre de mi tío Frank y el de mi padre, junto a su tumba el nombre de mi madre, sentí un dolor inmenso y me detuve frente a ellos dejándome caer de rodillas con un inmenso dolor en el pecho, comencé a llorar mientras les decía.
__Mamá, papá, los necesito, por favor, llévenme con ustedes, me siento muy sola, no tengo a nadie, todos se han ido, estoy sufriendo mucho sin ustedes, por favor, solo quiero irme.
Lloraba ignorando todo a mi alrededor, incluso a Germán, solo quería desahogar mi sufrimiento a pesar de saber que ellos no volverían, llore durante mucho tiempo hasta que Germán me tomo de los hombros para levantarme.
__Gemma, ya no llores asi, tienes que ser fuerte.
__No puedo, quiero morirme, no quiero vivir asi, ellos lo eran todo para mí, no tengo amigos, no tengo más familia, estoy sola, me he quedado muy sola.
Enseguida me abrazo, me consoló un rato sin decirme una sola palabra, solo me presto su hombro para desahogarme, me tranquilice un poco separándome de él, estuve un poco más tranquila pensando en mis hermanos y su familia, me miro buscando mis ojos que se encontraban mirando al suelo, dije con un tono bajo.
__¿Donde están ellos?
__Más adelante junto con los niños.
Alce la mirada hacia la dirección que me señalo, deje un par de ramos a mis padres y a mi tío, me despedí de ellos y camine unos cuantos metros hacia la cripta de mi familia, me detuve en cuanto leí el nombre de Sonia en la primera cripta, a su lado estaba su esposo, luego Rosemary, Óscar, su esposa y los dos pequeños juntos, sentí mi pecho arder.
__Perdóname Óscar, ¡perdóname!
Agaché la mirada dejando caer nuevamente las lágrimas.
__No pude salvar a Jenny, no pude hacerlo, tampoco pude salvarte a ti, no pude sacarte, perdóname, por favor perdóname.
Mis ojos eran cubiertos por lágrimas de dolor, no podía con lo que estaba pasando, con lo que estaba sintiendo, mire a la derecha, estaba la cripta de Jennifer junto con la de Benjamín, su hermanito, sentí un dolor enorme, un vacío que no podía desvanecer con nada.
__Perdóname chiquita, no pude ayudarte, debí irme con todos ustedes, ahora estoy sola.
Germán dejo flores en la cripta de Jenny y Benjamín, me ayudo a levantarme diciendo.
__Vamos, regresemos a casa, te estas asiendo mucho daño y tú no tuviste la culpa de nada, fue un accidente.
__ ¡Un accidente donde perdí a toda mi familia!
Explote. __ ¡No sabes lo que estoy sintiendo!, ¡quiero morirme quiero estar sola!
Enseguida me eche a correr mientras sentía coraje al seguir con vida, escuche a Germán ir tras de mi gritándome.
__¡Espera!, ¡Gemma!, ¡déjame ayudarte!
Salí corriendo del cementerio y me perdí entre los inmensos arboles del bosque que lo rodeaba, deje de escuchar a Germán tras de mí, solo quería escapar de mi realidad.
Corrí hasta perderme adentrándome en el bosque, cuando ya no pude más me deje caer de rodillas sofocada y con los latidos al 100 por hora, deje que mi cuerpo se desvaneciera en su totalidad escuchando el crujir de las hojas secas bajo mi espalda, mire al cielo, los rayos de luz lastimaban mis ojos, solo pude sentir mis lágrimas caer dentro de mis oídos, un nudo en la garganta que no me dejaba respirar, comencé a llorar otra vez, llore hasta quedarme dormida esperando nunca más despertar.