Hace tiempo que no me he estado sintiendo cómoda con mi matrimonio. Jason ha dejado de ser el mismo. Por más que me esfuerzo día tras día y noche tras noche por acercarme a él, no lo consigo. Es como si estuviera luchando contra una enorme barrera de hielo que, en lugar de derretirse, cada vez se vuelve más sólida y fría. Discusiones y más discusiones. En eso se ha convertido nuestro matrimonio y me duele que estemos así. Jason dejó de ser cariñoso y atento a ser alguien distante y, eso ha causado en mí que desconfíe de él y principalmente en las mujeres que están cerca de él. En especial en esa asistente. Desde que habíamos llegado al evento, me di cuenta de que había una mujer que no dejaba de comerse con los ojos a mi esposo. Me repetí muchas veces a mí misma en silencio de que eran c

