Finalmente fuimos rescatadas por soldados americanos salimos caminando de la maldita tienda… quisimos tomar muchas cosas, pero solo nos dejaron cargar nuestras mochilas. Ellos ya tenían todas las armas de todo el establecimiento además de llevarse muchas llantas. íbamos caminando hacia la compuerta y vimos a las chicas… las abrazamos, mi madre pregunto por Lixy y la buscaron en el bulto de cuerpos sin vida. Le faltaba un brazo ella había servido de alimento. Mi madre agacho su cabeza y callo de rodillas, el coronel se acercó a levantarla, me tomo a mí del brazo y nos llevó hacia afuera. Vimos muchísimos cuerpos de muertos en el piso como una guerra con escenas dantescas, también estaba un bus militar con muchos accesorios de corte. Enfrente un tanque de guerra y atrás otro mucho más grande. El coronel y todos sus soldados no dejaban de ver a mi madre, el coronel se perdía en sus pechos, pero cuando subimos al autobús mi madre me metió al rincón del asiento para protegerme… y nosotras todavía llevábamos nuestros cuchillos bajo la ropa y estábamos listas para defendernos si nos tocara. En eso el coronel Smith dijo con vos fuerte…
—¡No verán estas 2 mujeres, no hablaran con ellas, ni siquiera pensaran en ellas Entendido!!!
—Si señor dijeron todos en coro. El coronel y un soldado joven se sentaron a la par de nosotras. El coronel le dijo a mi madre que tenía el candidato perfecto para matrimonio conmigo, con un compromiso que duraría 3 años que terminaría en boda a mis 18 años y dijo…
—Les presento formalmente al teniente Richard Harrison es de ataque y estrategia militar tiene 18 años y es mi soldado más joven. Mi madre miro al chico él le sonrió apenado y me dijo a mi… hola con la mano, también quedo viendo mis pechos, eran grandes y redondos al igual que los de mi madre, pero relativos a la contextura de mi cuerpo. Smith le pregunto al chico si tenía algo que decir y el solo me pregunto…
—¿Cómo te llamas? y le respondí con una ligera sonrisa…
—Soy Sara Lane Ciccone… Y el me contesto algo emocionado…
—Tienes los ojos verdes más hermosos que he visto en toda mi vida. Yo me puse roja y solo pude decirle…
—Gracias… yo no podía creer que ya estaba comprometida y con ese chico alto de ojos azules, que era realmente guapo. Mi madre le ofreció su experiencia laboral al coronel Smith, pero él respondió seriamente…
—Que no tenían maquinaria industrial en la colonia (él ya tenía otros planes para ella) entonces ella dijo…
—Entonces déjame hacer los cambios de aceite a todos tus vehículos y el conductor del bus grito…
—¡ACEPTO! El coronel hizo un mal gesto y el conductor grito…
—¡SORRY!… pero realmente necesitamos ayuda en mantenimiento.
—Ok dijo Smith después de llevarlas a revisión médica y exámenes, te mostrare el taller donde esta Shagui este viejo que ves conduciendo; es nuestro mecánico automotriz y a ti Sara te llevaremos al internado para que comience a estudiar una carrera. Yo sorprendida por como todo encajaba, las chicas iban felices riendo con los soldados, yo comprometida y mi madre siendo deseada por un coronel. Paso una hora de camino y llegamos a una fortaleza, una base militar que estaba fuertemente protegida. Entramos y fuimos directamente al área del taller a dejar los vehículos para ser lavados estaban llenos de sangre y de pedazos de cuerpos de todos los zombis que atropellamos. Todas bajamos del autobús y nos llevaron hacia adentro de la gran fortaleza… donde estaban personas alegres, saludando amablemente y hasta ese momento yo pude sentir una paz realmente invaluable.