Verity no sabía si estaba actuando bien cuando los acompañó al boliche. Lo único que sabía era que a su esposo no le gustaría. No quiso pensar en lo que Marcell pensara. Al contrario. Pensó en su hija, en que se divirtiera, que compartiera con su padre, que se enamoraran como lo que debía ser una familia. Verity también necesitaba un poco de diversión, y qué mejor que con ese hombre que antes fue un muchacho y que durante años fue en todo lo que pensó. Verity podía mentirle al resto, pero no a ella misma, y cuando condujo con él a su lado, fue como si todo encajó. Maddie no se mantuvo en silencio durante todo el camino, y por supuesto le presentó a Miel y lo dejó cargarlo. Le dijo que Miel era como el hermano que no tenía, que a él le contaba todo y que le encantaba lo suave que era su pe

