El hombre se detuvo a unos pasos de ellos y Baby sintió el calor que irradiaba de su cuerpo. - ¿Quién es? - preguntó Natalia, asustada. - "Las mil y una noches", maldita sea ... - ¡Oiga! ¡Señor! - gritó Bárbara. - ¡¿Quién es Usted?! El fuego que rodeaba al hombre se encendió aún más y se apagó. Se acercó más y las chicas vieron que la llama todavía ardía en sus ojos. - ¿¿¿Mujeres??? - exclamó sorprendido. - ¿¿¿Aquí??? Y se echó a reír, mirando a las asustadas amigas. - ¡No puedo esperar a verlas! ¡Ahora! Las chicas sintieron cómo la arena las succionaba rápidamente en un embudo susurrante y gritaron. - ¡Baaa-aa-by! - La voz de Nata sonó hueca, golpeando las paredes del pozo de piedra, en el cual se encontraban de repente. - ¡Ah! - respondió Baby y su "ah" resonó y con un silbido

