—Ella es Julie—digo mientras señalo a la niña de ojos celestes que se paró rápidamente al escuchar su nombre. —Eres hermosa—dijo Ann con señas. Julie le respondió de la misma manera. —Cuidare de ti de ahora en adelante—dijo mi pequeña cachorra en voz alta y con señas también. Ann soltó unas cuantas lágrimas más y se dispuso a abrazar a su hermana. —Al parecer necesitaremos más pañuelos—dijo Francis desde atrás de mi hija mayor. Al terminar su abrazo y luego de algunas señas más Ann volvió a sentarse en su lugar. Sebastián se acercó con los niños más pequeños. —Amor él es Demian—digo señalando al pequeño que llegó caminando de la mano de su papá. Ann se puso de pie y se acercó a su hermanito que se refugió en la pierna de Sebastián. —Amor ella es tu hermana mayor—digo al pequeño

