Durante todo el día en la oficina es lo mismo. Esa tensión entre Ragnar y Katrina no desaparece. La paciencia del alfa termina cuando llega la hora de dormir y ella va nuevamente a la habitación de los mellizos. No va a permitir este alejamiento por más tiempo, ya no soporta estar sin ella un minuto más. Ya frente a la puerta de la habitación de los pequeños, respira profundo un par de veces antes de abrir la puerta y entrar. Katrina está acostada en la cama de Selene y se despierta sorprendida cuando Ragnar la toma entre sus brazos y la lleva hasta la habitación que comparten. —¿Qué haces, Ragnar? —ella se queja, pero Ragnar no se inmuta. Entra a la habitación, la acuesta en la cama y aprovecha para cerrar la puerta con seguro y quitar la llave. —Estaba con la pequeña —dice ella in

