En el castillo, Alba Noctis, Lizzie y Lorena están viendo en la TV anonadadas por lo que está ocurriendo con Jarl. Esta es la oportunidad que estaban esperando para ofrecer su ayuda a Jarl y salir ganando sobre todo esto. El móvil de Jarl suena incesante dentro del bolsillo de su chaqueta. Él tiene los ojos cerrados y la cabeza para atrás tratando de no pensar en lo terrible de su situación, pero al abrir los ojos y mirar la pantalla no puede evitar ponerse furioso. —¡No estoy para aguantar tus estupideces! —contesta furioso poniendo el celular en el altavoz—. Busca a otra persona a quien joderle la vida. —Llamaba para ofrecerte una solución para la mayoría de tus problemas en estos momentos, pero si no te interesa... —¿Y qué se supone que tú puedas hacer? —Jarl pregunta en tono bu

