Pov Ángel. Intento apartarme, tratando de hacerle caso a mi mente y comprender de una vez por todas que no está bien dejarme llevar por la lujuria que emana Luciana Morgan, por este sentimiento de desesperación que me pide caer en sus redes. ¿Lo disfruto? Sí, como nunca antes había disfrutado algo en mi vida, pero también estoy consciente de las consecuencias de mis actos. Pongo mi mano en su hombros para alejarla pero ella parece no gustarle, me toma con más fuerza de mi mentón y el beso que era tierno se vuelve posesivo y…¡Joder! Su lengua es como una droga, sus labios es como una invitación al infierno y cada vez me convenzo más de que no somos Angel y diabla, somos dos seres oscuros que no quieren salir de la llamas, quieren dejarse absorber en ella. Llevo mi mano a su cintura y la ja

