Black Eagles LA VIUDA NEGRA. Libro. 01 El mal humor sería su compañero esa noche. No tardó ni cinco minutos en llegar a su habitación. Al abrir la puerta encendió la luz, caminó por el corredor, dio un suspiro de frustración. Lanzó su bolso en el sofá del recibidor, y se quitó las sandalias. Se escuchó el sonido de un golpe cuando las tiró con mucho coraje contra la pared. Luego fue por el vestido, lo dejó tirado en el suelo. Pensaba arrojar la jodida peluca que también le fastidiaba, pero el suave toque de la puerta se lo impidió. —Un momento —avisó, mientras fue al baño a buscar una bata, y ponérsela para abrir. No tenía que adivinar quién era. —Tardaste mucho —dijo el recién llegado, en el momento que empujó la puerta, y entró sin esperar que ella le invitara a pasar. Se le secó

