Black Eagles LA VIUDA NEGRA. Libro. 01 Aturdido, Lorcan la miró de pies a cabeza, y luego entrecerró los ojos, al mismo tiempo que hacía un gesto con la boca de puro disgusto. Con voz firme le manifestó: —Volveré en quince minutos, espero que estés… vestida, y sobre todo sin ninguno de tus malditos disfraces. Cerró la puerta de un solo golpe, y caminó por el pasillo negando la cabeza. No supo el porqué dijo aquello. Tal vez fue, porque le resultaba muy familiar. Se sintió completamente estúpido, pero fue lo mejor que pudo hacer. Al ver a La Viuda Negra con solo un trozo de tela entre sus piernas llamada bragas. No pudo negar que algo se encendió en él que pensaba que estaba totalmente dormido, y por eso dio media vuelta para ir en busca de sus compañeros. La puerta del despacho e

